Tatsu, al que llamaban el Dragón Inmortal, era una leyenda en la mafia. Pero la dejó todo para casarse con Miku y dedicarse a ser amo de casa. El problema es que su cara de malo y sus modos de yakuza asustan a todos, aunque él ni se da cuenta. A pesar de eso, Tatsu es un esposo bien tierno y resuelve los problemas de formas bien chistosas.