Tsukimi Kurashita tiene 20 años y casi no ve sin sus lentes. Se fue de Kagoshima a Tokyo para ser ilustradora, pero no estudia ni vende sus dibujos. Vive en una casa compartida solo con chicas otaku. Le fascinan las medusas por los recuerdos de su mamá. Un día, por culpa de una medusa, conoce a Kuranosuke Koibuchi, un vato que ama la moda y se viste de mujer. También conoce a su hermano mayor, Shu. Y su vida cambia por completo.