Natsuko Hirose termina la prepa y empieza a trabajar como animadora. Su talento la hace famosa bien rápido, y debuta como directora. Su primera serie es un éxito total, un fenómeno social. La llaman una genio. Su siguiente película es una comedia romántica sobre el primer amor. El problema: ella nunca se ha enamorado. No sabe de qué va el primer amor, y no puede hacer el guion gráfico. La producción se detiene. Un día, se desmaya trabajando en el storyboard y despierta dentro de su película favorita de la infancia: "A Tale of Perishing".