Anderson vive en la ciudad y no puede olvidar su propuesta de matrimonio, que terminó en desastre en un restaurante elegante. Pasó un año, y su amigo lo convence de que la vida da otra oportunidad. Un día, en un café del barrio, conoce a Katie, una mesera con problemas propios. Él le propone casarse por conveniencia, y lo que sigue es un caos lleno de mentiras, reuniones con familias y ex parejas. Ella es espontánea, él es obsesivo con los planes. Entre cafés y risas, se preguntan si el amor puede nacer de una farsa.