La historia de dos periodistas suecos que en junio del 2011 cruzaron ilegalmente de Somalia a Etiopía para investigar cómo la caza de petróleo afectaba a la gente en la región de Ogaden. A los cinco días los atraparon, los hirieron y los metieron presos. Lo que empezó como un reportaje sobre petróleo terminó en un juicio injusto y once años de cárcel por terrorismo. En la cárcel de Kality compartieron celda con otros periodistas y políticos que también se negaron a callarse.