Annie Cooper hereda la empresa de galletas de su abuela en un pueblo chico. La cosa está difícil, y justo en la fiesta de Navidad roban la receta secreta. Annie tiene que encontrar al ladrón y salvar el negocio. Se une a Sam, dueño de una panadería local, para intentar recrear la receta. Entre hornada y hornada, se dan cuenta de que hacen buena pareja.