En Nueva York hay un detective que no puede dormir por lo que vivió en el pasado. Le encargan un caso: están matando a personas de la comunidad LGBTQ+. Los crímenes son brutales y hay un patrón muy retorcido. El detective tiene que meterse en bares y ambientes nocturnos que jamás imaginó. Se hace pasar por otra persona para investigar. El asesino es bien astuto, siempre va un paso adelante de la policía. En esos clubes exclusivos, el detective conoce gente de verdad y empieza a confundir su personaje con quien es en realidad. Se arma un lío porque conecta con personas que solo deber