Ángela tiene 18 años y su vida es un desmadre: escuela, un trabajo de mierda, un novio que nomás la usa, y en su casa tiene que limpiarle a su mamá borracha y cuidar a su hermana del padrastro violento. Planea escaparse a San Francisco con su amigo Andrew, pero termina enrollada con un abogado metido en la coca y metida de lleno en el cine porno local. Una directora lesbiana, Margaret, la empieza a entrenar, pero sus intenciones van más allá de lo profesional. También conocida como: Cherry.