William Brown es un músico neurótico que solo piensa en sí mismo. Quiere terminar su obra maestra de rock progresivo, pero su vecino Vlad arma un escándalo infernal. William se arma de valor para pedirle silencio, y sin querer, le vuela la cabeza. Al tratar de tapar el primer muerto, ocurre un desastre. Las víctimas se acumulan y vuelven como cadáveres que lo atormentan, llenando su camino a la gloria musical de sangre y problemas.