Russ Millings salió de la cárcel tras 21 años por tener una onza de marihuana. Todo le queda grande, hasta el internet. Un día encuentra a un bebé tirado en un contenedor de basura, atrás del restaurante donde lava platos. No sabe qué hacer, entre la buena onda y el miedo. Pero piensa que tal vez esta es su oportunidad de redimirse.