Una madre con narcolepsia pierde a su bebé y ahora cría a su hija sola. El dolor las parte en dos. Empiezan a tener terrores nocturnos y parálisis del sueño. Se quedan tiesas, viendo visiones bien feas. La mamá siente que alguien la observa cada noche mientras duerme. Lo peor es que esas pesadillas se vuelven reales. La dejan completamente vulnerable.