Peter Colt es un tenista británico que nunca llegó a ser la estrella que soñó. Llegó a estar en el puesto 11 del mundo, pero ahora está en el 119 y su confianza se fue al carajo. Justo cuando está a punto de retirarse, le dan un wild card para jugar Wimbledon. Su último torneo. Para siempre. También conocida como: Wimbledon: El amor está en juego.