Stella es una chica torpe, cínica y con mucha imaginación, pero también está cargada de angustia. Después de un accidente de coche con un perro, se convence de que debe contar su edad como si fuera un perro: un año suyo vale por siete. Al cumplir dieciséis, se cree una centenaria. Por eso, piensa que le queda poco tiempo y escribe una lista de todo lo que quiere hacer antes de morir.