En Los Ángeles de los ochenta, dos detectives muy distintos tienen que trabajar juntos en un caso. Martin Riggs es un policía loco y sin miedo, que carga con un pasado pesado. Roger Murtaugh es un detective familiero y cumplidor de las reglas. Los ponen a investigar la muerte de la hija de un empresario importante. Lo que parece un simple suicidio los lleva a una banda de narcos. Son ex militares de Vietnam, bien entrenados y violentos, que manejan la heroína en la ciudad. Mientras investigan, encuentran corrupción por todos lados, desde la calle hasta el poder. Hay balaceras, persec