La vieja escuela de Agatha Christie llega al siglo XXI. El detective Hércules Poirot termina un caso en Estambul y se va a Londres en el Orient Express. El tren se para de golpe por un derrumbe. Un pasajero aparece muerto en su camarote, apuñalado nueve veces. Nadie subió ni bajó. El asesino está dentro. Poirot lo tiene que encontrar.