Jack toma una decisión desesperada y termina todo golpeado, luchando contra la gente, el clima y su propia cabeza. Después de sobrevivir a una golpiza, queda varado en medio de la nada. Se topa con varios lugareños y descubre que empieza un juego retorcido de gato y ratón. Pelea contra locos del campo y el terreno duro. Jack hace lo imposible para salvar el pellejo.