Dos policías de Nueva York se meten en una guerra entre bandas de la Yakuza, la mafia japonesa. Agarran a un asesino y los mandan a llevarlo de vuelta a Japón. Allá el tipo se les escapa, y mientras lo buscan, se van metiendo más y más en el ambiente de la mafia japonesa. Tienen que entender que solo pueden ganar si juegan como los japoneses.