En plena Segunda Guerra Mundial, diez soldados estadounidenses manejan el bombardero Memphis Belle. Ya volaron 24 misiones bien pesadas sobre territorio enemigo. Todos creen que la última será fácil y podrán regresar a casa. Pero los jefes aliados deciden mandarlos a bombardear Dresde, uno de los puntos más protegidos de los nazis. Es la misión más difícil que han tenido. Tienen que coordinar todo al detalle o los van a derribar. Aviones enemigos y balas por todos lados. Todos saben que tal vez no vuelvan. La tensión está al máximo mientras se acercan al objetivo