Ava, una pintora de Nueva York con el corazón roto, y Mason, un viudo de la Costa Oeste, se cruzan cuando la hija de él, Mia, le alquila a Ava la casa de huéspedes de su papá para Navidad sin que él sepa. ¿La razón? Mia quiere demostrar que es responsable para que le regalen un perro.