Zeynep y su mamá despiertan entre los restos de un choque en un pueblo perdido. Todo está abandonado, casas viejas, calles solas y una niebla espesa que no deja ver bien. No tardan en darse cuenta de que algo más vive ahí con ellas. Buscan a su papá pero se topan con sombras raras, murmullos y un pozo que todos evitan. El accidente no fue casual, alguien o algo las trajo a propósito. La mamá empieza a actuar raro y Zeynep descubre secretos que vinculan a su familia con un ritual antiguo.