Kindra tiene 21 años, estudia política en Viena y es bien guapa. Sus padres desaparecieron, así que ella tomó su lugar espiando. Roba secretos de la ONU y los vende por internet sin dar la cara. Hal, su comprador, se da cuenta de que algo no cuadra y que ya no trata con la misma persona de siempre. Cuando Kindra lo convence de pagarle por adelantado información falsa, el engaño desata una cacería. Hal y su gente la buscan sin tregua, y el otro bando también la quiere atrapar primero.