Una fiesta privada en una isla tropical rodeada de selva. La invitación es una camarita que debes llevar colgada al cuello todo el tiempo. Las cámaras graban al azar y nunca sabes cuándo están encendidas. Suena a la mejor fiesta del mundo, ¿no? Hasta que un grupo de amigos desaparece en el bosque. Semanas después encuentran sus cámaras. Ahí vemos lo que pasó y por qué las autoridades no querían que esas imágenes salieran a la luz.