Jackson hereda una casa en Montana y se muda desde Nueva York con su novia Grace. Pronto tienen un bebé. Jackson se ausenta cada vez más y el aislamiento rural empieza a pesar. Grace lidia con la soledad, la frustración creativa y heridas emocionales viejas. Lo que parecía un nuevo comienzo se vuelve un viaje psicológico intenso que pone a prueba su relación y desenmascara el frágil equilibrio entre el amor, la identidad y la maternidad. También conocida como: Matate, amor.