Kale vive como cualquier adolescente soñaría: juega videojuegos todo el día, navega en internet, come comida chatarra y ve tele. Tiene la casa para él solo y una chica guapa llamada Ashley acaba de mudarse al lado. Pero hay un problema: no puede salir de su casa. Está bajo arresto domiciliario por tres meses por orden de la corte. Si se pasa de los 30 metros alrededor de la casa, lo meten a la cárcel de verdad. También conocida como: Paranoia.