Cecilia y Beto se conocen de una forma bien peculiar: ella está disfrazada de hamburguesa en un restaurante. A partir de ahí, se arma una conexión chévere entre ellos y nace un amor bien sincero. Todo va de maravilla hasta que empiezan los rumores de que podrían ser familia. La cosa se complica cuando Beto descubre que el papá de Cecilia tiene otra familia. Ahí se desilusiona un montón, se frustra y decide alejarse de ella.