Dos hermanos vampiros, Draculito y Draculero, se reencuentran después de años separados. Draculito es torpe y bien anticuado. Draculero es moderno pero igual de patético. Los dos quieren lo mismo: conseguir la sangre de cada vampirita que se les cruce. Cada uno usa su propio método, y compiten entre ellos. La cosa se pone divertida cuando intentan impresionar a las vampiresas en castillos y discotecas. Son monstruos, pero bien torpes para el amor. Tienen citas fallidas, Draculito se convierte en murciélago en el peor momento y Draculero