Dolores Claiborne mató a su marido abusivo hace 20 años. La justicia no pudo comprobarlo y quedó libre. Ahora la acusan de matar a su jefa, Vera Donovan. Esta vez hay un testigo que la vio en la escena del crimen. Las cosas se ponen feas cuando su hija Selena, una escritora exitosa de Nueva York, vuelve para cubrir el caso.