Lincoln Rhyme era el mejor detective de homicidios, un experto en crimen forense. Hasta que una lesión lo dejó paralizado y sin poder trabajar. Pero cuando un asesinato brutal en Manhattan desconcierta a todos, llaman a Rhyme para resolverlo. Amelia Donaghy, una policía novata que preservó la escena del crimen rápido, se vuelve su experta forense en el lugar. A regañadientes, Amelia trabaja como sus manos y piernas. Juntos descifran pistas crípticas que deja el asesino, esperando atraparlo.