Cada Nochebuena, el Espíritu Navideño elige a una persona amargada para redimirla con ayuda sobrenatural. Este año le toca a Ebenezer Scrooge, un tipo frío como el hielo. Pero los tres fantasmas -Pasado, Presente y Futuro- se topan con un problema: Scrooge fue reemplazado por un doppelgänger que no cambia ni a la fuerza. El Pasado muestra recuerdos y él reacciona al revés. El Presente termina en situaciones ridículas. Y el Futuro da profecías que nadie entiende bien. Los fantasmas tienen que improvisar, y todo