Lucas es viudo y trabaja como relojero. Tiene una hija que vive en un pueblito del norte de España. Un día ella va a la escuela como siempre y él abre su tienda. Después, una vecina llega corriendo a decirle que su hija acaba de morir en un ataque terrorista contra el coche de un ministro. Destrozado, Lucas cree que fue por la tensión política en esa zona y toma una decisión muy fuerte: amenazar de muerte al Jefe de Estado.