Adrián es un ejecutivo con una vida súper ordenada. Todo cambia cuando conoce a Elisa en el tren al atardecer. Ella le da un dispositivo raro y luego desaparece. Esa misma noche, unos tipos encapuchados entran a su casa mientras su esposa e hija duermen. La policía no encuentra nada. Adrián se da cuenta de que los responsables están en su propio trabajo. Tiene que usar habilidades que ni sabía que tenía para descifrar el aparato, mientras lo persiguen por la ciudad. Su familia está en peligro y el tiempo se acaba. En las estaciones del tren, cualquiera puede ser una amenaza.