Una niña muy estudiosa creía que iba a tener un verano de pura disciplina. Pero todo cambió cuando conoció a su vecino, un señor mayor y aviador bien excéntrico. El viejo le contó sobre un lugar donde la imaginación manda, y de un tal Principito que vivía en un asteroide cuidando una rosa. La niña escucha historias de planetas raros, con un rey sin gente y un farolero que nunca para. Cada cuento le da una lección sobre lo que importa en la vida. Mientras se vuelve amiga del aviador, la línea entre lo real y lo inventado se