Estamos en las Midlands irlandesas, año 1862. Hay una niña de 11 años, Anna O'Donnell, que dejó de comer. Pero no se muere. Sigue viva y saludable. La gente empieza a decir que es un milagro. Llegan peregrinos y curiosos de todos lados a verla. Ahí entra Lib Wright, una enfermera inglesa que trabajó en Scutari. Su trabajo es simple: vigilar a la niña 24/7 para ver si realmente no come nada. Los del pueblo la tratan como una santa que sobrevive con comida del cielo. Lib aplica la ciencia, revisa