Howard Langston trabaja vendiendo colchones y nunca tiene tiempo para su hijo. Un día falla en ir a su exhibición de karate y promete compensarlo. Quiere comprarle un muñeco de Turbo Man, su héroe favorito, para Navidad. El problema es que es Nochebuena y no queda ni uno en ninguna tienda. Ahora Howard recorre la ciudad compitiendo con todos por encontrar ese juguete.