En un almacén médico común y corriente, Frank, un trabajador veterano, le dice a su joven aprendiz Freddy una verdad terrible que escondieron por décadas. Lo de La Noche de los Muertos Vivientes no es inventado, pasó de verdad, y las autoridades lo taparon. Para probarlo, lo lleva al sótano prohibido. Ahí hay un barril militar oxidado con un zombie dormido y el gas que causó todo el desmadre. Pero algo sale mal: por un descuido, el contenedor se rompe. El químico mortal se escapa, despierta al muerto viviente hambriento y se extiende al p