Busan, Corea del Sur, años 70. Lee Doo-sam es un contrabandista de poca monta. Ayuda a una banda de narcos a pasar metanfetamina y termina metido en el crimen. Es astuto y ambicioso, así que se vuelve el dueño del negocio de las drogas. Vive dos vidas: de día es un líder comunitario ejemplar, de noche un capo temido.