El Rey de Reyes es la historia más grande jamás contada, y Cecil B. DeMille la filmó como solo él sabía. En 1927, con uno de los presupuestos más altos de Hollywood, DeMille convirtió la vida y Pasión de Cristo en un éxito de taquilla del cine mudo. Usa texto directo de la Biblia, un montón de extras, y los trucos de ese gran showman. La cinta es espectacular y respetuosa al mismo tiempo—mitad Evangelio, mitad épica a todo color. También conocida como: King of Kings.