Los hermanos Lucía y Adrián huyen de su papá violento y se esconden en una mansión remota. Con una microcámara escondida en un gato, Lucía descubre que sus vecinos son una red criminal que secuestra chicas para películas snuff, y quieren matarlos. Mientras protege a su hermano, lidia con una maldición familiar que los persigue hasta su refugio.