Alfredo es un vagabundo que se encuentra un camión lleno de fruta que parece abandonado y se come un poco. Cuando ya está satisfecho, encuentra una fortuna dentro de una caja. Es el botín que escondieron unos ladrones que chocaron mientras huían. Asustado, esconde el dinero debajo de la estatua de la iglesia y le confiesa lo que pasó al cura del pueblo. La cosa se pone peor cuando los ladrones vuelven a aparecer. También conocida como: Millonario por un día.