Imagínate esto: seis personas despiertan encerradas en un cuarto con paredes acolchadas. Pero no está vacío, está lleno de cuchillos, ballestas y pistolas colgadas como decoración. Una voz de robot les dice que solo uno puede salir vivo. ¿Lo peor? Alguien que quieren está secuestrado en otro lado. Si no matan a los demás, ese ser querido muere. Hay una enfermera, un exmilitar con problemas y una universitaria. Todos tienen que decidir: ¿matar o dejar que su familiar se muera? El lugar es pequeño y asfixiante. La