En el metro de la ciudad, en esos túneles oscuros y solitarios, un fotógrafo llamado Leon Kauffman acepta un trabajo peligroso. Una encargada de una galería importante le pide que muestre el lado más feo de la gente. Kauffman dice que sí, y se mete a tomar fotos en el subsuelo de noche. Ahí descubre a Mahogany, un asesino que mata en los vagones vacíos del tren. Las víctimas aparecen partidas en pedazos. La gente ya le tiene miedo a esa leyenda. Kauffman se obsesiona con conseguir las imágenes más brutales, y eso