Un director y un actor, ambos en la mala, ven cómo se les cae el proyecto de la película soñada. Se quedan sin dinero justo antes de rodar. Para no perderlo todo, inventan un engaño enorme que termina enredando a sus amigos. Empiezan con mentiras chiquitas sobre fechas y productores, y luego ya simulan contratos y reuniones falsas. Su equipo, como un sonidista intenso y una diseñadora obsesiva, les cree y mete tiempo y plata en la nada. Las mentiras crecen tanto que tienen que montar un set falso y filmar escenas que no existen. Todo se vuelve un