Frank Fogle, recién viudo, viaja a Irlanda para esparcir las cenizas de su esposa. Su hijo Sean sale de prisión y acepta acompañarlo solo si nunca se ven después del viaje. Aparecen secretos de un viejo amor de la esposa y una autoestopista con sus propios planes. Padre e hijo terminan conectándose de maneras que no esperaban.