El sicario buena onda Melvin Smiley siempre termina pagando el pato por sus compañeros traicioneros. Cuando secuestran a la hija de un magnate, a él le echan la culpa cuando el negocio sale mal. ¿El problema? La chica es ahijada del jefe de la mafia. Y para acabarla, Melvin tiene que ocultar todo esto de su prometida Pam mientras esquiva balas.