La familia Henderson vuelve de cacería y, de repente, atropellan a algo en la carretera. Creen que era una persona, pero al revisar el "cuerpo" se dan cuenta de que es un "bigfoot". Piensan que está muerto y deciden llevárselo a casa, porque tal vez saquen algo de dinero. ¿Adivinaron? No está muerto. Y "Harry", el bigfoot, no es un monstruo feroz. Es un gigante amigable.