Baltasar tiene veintitantos años. Su papá lo manda a vivir con su tía Dolores, una viuda mayor, en el campo Las Pataguas. Ahí conoce a los vecinos, la familia Araneda, dueños de El Pantano. Humilde, la hija, es bien bonita y Baltasar se enamora de ella. Pero la morra está "embrujada" por Saúl, su primo seductor, que es un celoso peligroso según la gente.