Heidi es una huérfana suiza de 8 años. Su tía la deja con su abuelo en la montaña. Después, la tía la secuestra y la lleva a Frankfurt, a casa de los ricos Sesemann. Ahí debe ser compañera de Klara, una niña en silla de ruedas. Heidi no es feliz, pero aguanta, aunque extraña a su abuelo.