La historia va de Clara, una mamá que vio cosas raras cuando era chica, y su hijo Elías, que se enferma sin que los doctores sepan por qué. En su casa pasan cosas bien extrañas: las paredes tienen manchas que se mueven, se escuchan voces en los ductos y hace un frío del carajo. Clara se da cuenta de que esos seres que la perseguían en su infancia volvieron, pero ahora van por su hijo. Para salvarlo, tiene que meterse de lleno en sus recuerdos más pesados, de cuando vivía en un orfanato bien tétrico. El problema es que mientras más se