Estamos en Berlín, 1936. Louis Zamperini, un corredor olímpico, ve cómo todo se pone tenso mientras compite con la esvástica de fondo. Después, cuando Estados Unidos entra a la guerra, se vuelve aviador. Su habilidad para correr la usa para sobrevivir cuando su bombardero se cae al Pacífico, lleno de tiburones. Durante 47 días, él y dos más aguantan sed, sol y ataques de esos animales. Los rescatan, pero es peor: los agarra la marina japonesa y empieza un infierno en campos de prisioneros. Ahí, un