Maya Vargas, la subgerente de una tienda, solo quiere un ascenso para sus 43 años. Su currículum no parece de jefa, pero sus resultados sí. Escucha a los clientes y la rompe. Cuando le dan el puesto a alguien con título universitario, Maya quiere demostrarle a la agencia de publicidad que la calle enseña tanto como los libros. Nunca es tarde para un nuevo intento.